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viernes, marzo 16, 2012

Entre sureños balines, gasolinazos inoportunos y acusaciones de promiscuidad


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley.

Las elecciones primarias del Partido Republicano y las generales de noviembre ya comienzan a calentarse y sazonarse, con lo que el sube y baja de las preferencias electorales comienza su vaivén. Los comicios del Partido Republicano (también conocido como Grand Old Party, GOP) en estados sureños sorprendieron por la distribución de los delegados, lo que sigue contribuyendo a la candidatura de Mitt Romney. Se sabía que el sur se repartiría entre Rick Santorum y Newt Gingrich al haber mayor identificación a través de los valores sociales, y que le sería complicado a Romney convencer al duro conservadurismo sureño. Sin embargo en buena medida esas eran suposiciones educadas –educated guess- pues en realidad no hay mucha aceptación de buena parte del electorado del Sur estadounidense con respecto a los tres principales candidatos republicanos.

De acuerdo a estudios del Washington Post y ABC News, los electores del sur perciben a Mitt Romney como alguien perteneciente a la élite financiera de Massachusetts totalmente ajeno al mundo sureño. A Rick Santorum como un católico del noreste que aunque tiene mayor cercanía con los valores del sur, no es Protestante, no toma el football enserio, y no tiene un cantante favorito de música country; y estos son factores muy importantes para los electores sureños. Newt Gingrich es un nativo de Pennsilvania que llegó a Georgia hasta la secundaria, y es conservador pero no lo suficiente. Estas percepciones pueden explicarnos por qué el pasado Martes 13 de marzo Santorum y Gingrich vencen a Romney en Alabama y Mississippi, pero tan sólo por 5 y 2% respectivamente. Y recordemos que el propio equipo de campaña del otrora gobernador de Massachussets, daba por perdido todo el sur hace apenas una semana.

En Alabama Santorum obtuvo 19 delegados, Romney 12 y Gingrich 11 faltando aún 8 por designar; se esperaba más diferencia entre los primeros y que Gingrich superara a Romney. Pero llama más la atención Mississippi, ya que aunque Santorum obtuvo 33% de preferencia frente al 31% de Romney, el ex gobernador consiguió 14 delegados y el ex senador 12, pues es prerrogativa de algunos delegados elegir al candidato que prefieran amén del resultado de los comicios. De tal forma, luego de 30 estados en las elecciones primarias del Partido Republicano, Mitt Romney sigue apareciendo como el candidato inevitable con cerca de 500 delegados (492, 495 ó 498, depende la fuente consultada); Rick Santorum como el sorpresivo gran retador con 252, y Newt Gingrich, para quien the game is over según varios analistas y miembros del GOP, con 131. El sur está reflejando las debilidades del GOP en su interior, de cara a las elecciones de noviembre.

Hasta hace una semana Barack Obama estaba arriba en las preferencias electorales ante cualquier adversario Republicano, pero las cosas han cambiado; ahora el Presidente Obama perdería con Mitt Romney (49-46%) y estaría empatado con Santorum. Y lo que es peor para los Demócratas, se han disparado las opiniones negativas con respecto al desempeño del Presidente Obama. La razón de ello es el impacto en la economía familiar por el alza en el precio de la gasolina, eso ha provocado une efecto dominó en las percepciones relacionadas a la economía. La mayoría de los estadounidenses opinan que Obama ha hecho un mal trabajo en los relacionado a economía, presupuesto y precio de la gasolina. Por ello es que los demócratas deben mantener el tema de las elecciones en cuestiones sociales, que es de hecho el tema que está dividiendo a los Republicanos y alejando a las mujeres del voto por el GOP. El electorado percibe a los demócratas como más afines a las necesidades de los diferentes grupos étnicos y valores sociales en buena parte de la nación norteamericana, pero confía más en el manejo de la economía por parte de los Republicanos.

Esta percepción preocupa también de manera importante al Partido Republicano, pues el voto femenino los ha abandonado rápidamente debido principalmente a expresiones de algunas figuras importantes del GOP. Como respuesta a la posibilidad de contracepción como parte del seguro médico que se ofrece a trabajadoras, algunos Republicanos como Rush Limbaugh han señalado que eso sólo permitiría que las mujeres fuesen promiscuas. En consecuencia, el voto femenino ahora favorece a los Demócratas por 64% a 36%. Por ello el GOP trata de mantener los temas de la elección federal tanto para la presidencia como para los legisladores en lo referente a lo económico, y el Partido Demócrata de mantenerla en lo social, y particularmente en lo relacionado al interés del voto femenino. Quien perfile la Agenda de las campañas, definirá la elección.

viernes, marzo 09, 2012

El Súper Martes, mucho más que sumas y restas para los Republicanos


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley.

Los procesos electorales del pasado 6 de marzo, ya conocido como Súper Martes (SM), confirmó tendencias pero también arrojó interesantes sorpresas que van mucho más allá de la mera división, suma y/o resta de delegados. Mitt Romney confirma que será difícil que pierda la nominación del Partido Republicano al casi duplicar sus delegados llegando ya a 421, por 181 de Rick Santorum, 107 de Newt Gingrich y 47 de Ron Paul. Romney venció en 6 de los 10 estados en que se llevó a cabo el proceso (Alaska, Idaho, Massachusetts, Ohio, Vermont y Virginia), Santorum en 3 (Oklahoma, North Dakota y Tennessee) y Gingrich en su natal Georgia. Pero el fondo no está en las matemáticas, sino en lo que las sostiene.

Es cierto que Romney ganó en tres estados fácilmente –los primeros en arrojar resultados y que parecían anunciar una aplastante victoria en el SM- pero uno fue Massachussets, donde fue gobernador; otro Vermont, estado vecino; y el otro Virginia, en el que sólo él y Paul estaban en la boleta, ya que debido a las reglas electorales del Partido Republicano en dicho estado, los demás candidatos no lograron registro. Sin embargo, también es cierto que si bien Santorum ganó tres estados, era de esperarse que lo hiciera dado el peso del voto religioso y fuertemente conservador, de hecho lo sorprendente es que ganara por márgenes reducidos –salvo en Tennessee, donde ganó el ultraconservador Mike Huckabee en 2008- y tuviera que dividir los delegados que esos estados ofrecen a la Convención Nacional Republicana (CNR). North Dakota ofrecía 28 y sólo se quedó con 11 (Paul 8, Romney 7, Gingrich 2); Oklahoma envía 43, de los cuáles serán 14 para Santorum, 26 divididos equitativamente entre Romney y Gingrich, uno para Ron Paul y dos que superdelegados que decidirán en la Convención.

El GOP (Grand Old Party, como también se le conoce al Partido Republicano) no sólo sigue dividido, sino que –paradójicamente- el candidato más fuerte sigue sin convencer a su propio electorado y cada vez es más cuestionado al interior del Partido. Pero el retador o segunda opción lo es menos –o lo sería- en la elección general de noviembre, ya que sólo es apoyado por los ultraconservadores, a pesar de su reciente estrategia para mostrarse  como un moderado conservador duro. La carrera larga del GOP en realidad no lo es tanto, pero es percibida como tal por el alto costo del proceso hasta el momento. Eso ha provocado que Mitt Romney haya optado por invitar a sus contrincantes a que declinen en su favor dada su definitiva ventaja de más de 200 delegados. El problema en el argumento del ex Gobernador es que los próximos procesos son en el Sur y se espera que Santorum –principalmente- logre importantes victorias en Kansas, Alabama, Missisipi y Missouri, con lo que podría obtener más de 150 delegados.

Una de las tendencias que se confirmó el pasado martes 6 de marzo, es que Mitt Romney no está convenciendo a la clase trabajadora, ni a los conservadores duros, ni a los jóvenes. La principal razón por la que Ohio es percibido como un estado muy importante, es que se le considera como una buena representación de lo que es el país políticamente, aunque no étnicamente. Y en estas elecciones primarias pudo observarse que los electores entre 17 y 64 años favorecieron claramente a Santorum; Romney sólo superó al ex Senador por Pennsilvania en el rango de 65 o más años. Algo similar se dio tomando como referente el ingreso; en ese aspecto Santorum logró el apoyo de aquellos que ganan menos de 100 mil dólares, y Romney de quienes ganan más de esa cantidad. Finalmente otro punto a considerar, es que en 2008 John McCain venció en las primarias en Ohio a Mike Huckabee 59.9% a 30.6%, es decir el moderado se impuso con facilidad al duro; Ron Paul, Fred Thompson y el propio Mitt Romney obtuvieron menos del 10% combinado. Esta es una clara muestra de la debilidad en la candidatura del otrora gobernador de Massachusetts.

En efecto la batalla por la candidatura Republicana sigue inclinándose hacia Mitt Romney, pero debe convencer aún más de ello a los electores de los próximos comicios en el sur estadounidense a fin de cerrar los procesos locales y tratar de ganar algunos, cosas que la propia campaña de Romney ve muy difícil. Definir las elecciones primarias es ya urgente para el GOP, pues sus candidatos siguen debilitándose con el paso de los comicios internos.

martes, marzo 06, 2012

El GOP, entre Ciudad Gótica y el Súper Martes


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley.
 
Hoy Martes 6 de marzo será el esperado Súper Martes para el Partido Republicano (también conocido como GOP, Grand Old Party) y podría dar un paso importante hacia la definición de su candidato para la elección general de noviembre. Hasta el momento Mitt Romney lleva la delantera por poco más de 100 delegados sobre Rick Santorum –aunque las cifras varían un poco según la fuente que se consulte; eventualidades en los complicados procesos electorales en Estados Unidos- y el día de hoy podría consolidar aún más esa ventaja estando muy bien posicionado y encontrándose en juego 10 estados y 437 delegados; Wyoming cambió la fecha al 10 marzo y representa 29 delegados.

Según diversas encuestas Romney está a la cabeza en Massachusetts, Ohio, Idaho, Vermont y Virginia, estado en el que sólo contenderán él y Ron Paul, ya que los demás candidatos no consiguieron registro. De confirmarse la tendencia reflejada en las encuestas la campaña del ex Gobernador conseguiría alrededor de 200 delegados con únicamente esos cinco estados. El problema para Santorum –y Newt Gingrich- es que los demás estados estarán muy divididos o se irán para uno u otro, con lo que no podrán sumar en las cantidades que lo podría hacer Romney. Por ejemplo, Georgia se inclina para Gingrich (76 delegados) y Tennessee para el ex Senador por Pensilvania (58 delegados), por mencionar a los estados con mayor representación en la Convención Nacional Republicana (CNR).

Ohio parece ser un estado clave en el proceso Republicano, pero no sólo considerando sus primarias, sino con respecto a la elección general de noviembre en la mira; la estrategia de Mitt Romney podría sumar a su causa el día de hoy, pero a la de Barack Obama en noviembre. La contienda al interior del GOP ha provocado una clara división entre conservadores moderados y duros –incluyendo extremistas o radicales- lo que tratan de mitigar sus candidatos hablándole a esa parte del electorado que no les favorece en primera instancia. Rick Santorum ha tratado de suavizar algunas posturas con respecto a la mujer y la sexualidad –incluso criticó a Rush Limbaugh por haber calificado de prostituta a Sara Fluke, una estudiante de Derecho de Georgetown relacionada con el tema de los anticonceptivos en el Comité de Supervisión de Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes; mientras que Mitt Romney ha tratado de convencer al sector duro del Partido Republicano y sus simpatizantes en estados clave, como Ohio. And here lies the rub, como diría el Bardo.

Convencer a los conservadores duros ayudaría a Romney en un estado tan disputado como Ohio -34 a 31 sobre Santorum- o inclusive Tennessee -34 a 29 para Santorum- y con ello darle un impulso (muy probablemente) definitivo a su campaña. Sin embargo, al hacerse a la derecha particularmente en temas sociales perdería una gran cantidad de simpatizantes que podrían inclinarse por Obama en la elección general de noviembre.
 
La división entre moderados y duros ha traído duras lecciones al GOP, siendo la más reciente la histórica derrota del Senador Barry Goldwater ante Lyndon Baines Johnson (LBJ), y ese es el escenario que podrían enfrentar este año, aunque no con aquella diferencia entre los candidatos (486 LBJ, 52 Goldwater en el Colegio Electoral). Para algunos Republicanos pertenecientes al stablishment de su partido esto el lo que necesita el GOP, una dura derrota que obligue a la re unificación pragmática del Partido. Al igual que Ciudad Gótica en Batman Begins, en la que ésta necesita ser destruida para luego volver a su gloria pasada, como afirma al Ghul (Liam Neeson), el Partido Republicano necesita una dura derrota en noviembre para poder fortalecerse en el centro derecha con miras no sólo a un efectivo contrapeso a Barack Obama, sino para recuperar la Casa Blanca en 2016.

miércoles, febrero 08, 2012

Lecturas sobre las primarias en Colorado, Minnesota y Missouri.


Rick Santorum fue el vencedor en los caucus de Minnesota y Colorado, así como el beauty contest de Missouri; cuyos 52 delegados en realidad se definirán mediante un caucus en marzo. Los resultados tienen distintas lecturas; por un lado, es conveniente para Mitt Romney que se mantengan en la contienda los dos adversarios más conservadores a fin de que ese sector divida sus preferencias, al menos en lo que él logra convencerlos de ser el candidato adecuado, si bien tal vez no el deseado por el sector duro conservador. Sin embargo, Romney perdió estados que había ganado fácilmente en 2008 y aún peor, la campaña del ex gobernador había invertido mucho para ganar Colorado, que aunque no aporta muchos delegados a la Convención Republicana, sí tiene gran influencia en la región y genera o impulsa una tendencia en las preferencias.

En efecto Romney esperaba ganar estas primarias para dar un golpe definitivo a las demás candidaturas y casi definir al contrincante de Barck Obama, pero de los males el menor –para Romney- y salió fortalecido el más débil de los conservadores duros.  Que si bien ganó los tres comicios, recordemos que por un lado los delegados se reparten y no van todos para el ganador, y por otro, las primarias en Missouri se puede decir que no contaron, ya que los 52 delegados que representa se otorgarán mediante caucus el 17 de marzo. Esto obedece a que cada estado negocia con el Partido nacional –en este caso el Partido Republicano nacional- las condiciones, métodos y fecha de sus primarias o caucus. Muchos estados quieren mantener o incrementar su importancia en el proceso, por lo que modifican la fecha o método electivo; ante ellos el Comité del partido establece cuántos delegados aportaré el estado dada su nueva política y/o fecha. Ese fue el caso de Florida y Missouri, por ejemplo.

Florida decidió adelantar sus elecciones primarias por lo que perdió la mitad de sus delegados a la Convención (50), Missouri en cambio modificó la fecha –de marzo a febrero- y el método –de caucus a primaria- pero a fin de no ver afectado su peso en la Convención (debido a sus 52 delegados, 2 más que Florida al menos por esta ocasión) el nuevo proceso –el de ayer, 7 de febrero- no define la repartición de delegados, sólo indica una tendencia o preferencias. No obstante, los candidatos ya no podrán hacer campaña para modificar el escenario tendencial que indicó el proceso.
Con los resultados de ayer Mitt Romney tiene 91 delegados, Rick Santorum 44, Newt Gingrich 29 y Ron Paul 8, quien sólo ha sumado en New Hampshire y Nevada. Sin duda el momento de decidir si se mantiene o no en la carrera republicana, se acerca para Paul, y según algunas tendencias en el comportamiento de las campañas de éste y Romney, Ron Paul podría apoyar al ex gobernador de Massachusetts. Está por verse qué tanto podría aportar a la imagen y campaña de Romney, allende los pocos delegados que parece atraer el Representante por Texas.

Al dar su mensaje en Denver, de segundo lugar en el caucus de Colorado, Mitt Romney desvió la atención de la derrota –como se mencionó, esperaban ganar en ese estado- atacando al Presidente Obama, quien en 2008 aceptó la candidatura de su partido en ese mismo estado. Romney se vio como un candidato capaz de atacar inteligentemente a Obama, pues lo hizo con base en declaraciones, criterios y promesas del propio Obama, sin embargo –y esto es común entre políticos, mayormente- en ningún caso señaló qué camino seguiría o cómo re establecería los valores americanos desde Washington –y en efecto habría que preguntarse a qué se refiere con eso- cómo revitalizaría la economía, cómo generaría empleos, cómo haría que los estadounidenses recuperaran sus casas. Todos estos temas que utilizó para atacar al Presidente y desviar la mirada de su (dolorosa) derrota en Colorado. Inquietud ¿se han fijado en cómo arman al público que está detrás de Mitt Romney? ¿Quiénes lo componen?  

viernes, febrero 03, 2012

Lecciones del primer Súper Martes; Florida


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley.
El pasado martes 31 Mitt Romney ganó las primarias de Florida por un claro margen de 46 a 32% de Newt Gingrich –el único contendiente en términos reales- y ya muy atrás Rick Santorum (13%) y Ron Paul (7%). Este resultado da al ex gobernador de Massachusetts nuevo impulso a su candidatura y lo coloca de nuevo como el gran favorito, luego de las derrotas en Iowa y South Carolina. Hasta el momento Romney cuenta con 71 delegados, Gingrich 23, Santorum 13, Paul 3 y Jon Huntsman 2. Estas cifras, aunque sea temprano en el proceso pues la cifra mágica es de 1,144 delegados, obligarán a que más temprano que tarde algunos candidatos opten por declinar en su intento y apoyar a alguno de los dos principales contendientes. Lo más probable es que Ron Paul vaya con Romney y el senador Santorum con el otrora Speaker of the House, Newt Gingrich.

Luego de conocer los resultados, la campaña de Gingrich ha decidido solicitar que los 50 delegados que representa Florida se repartan según la votación de cada candidato y no sean todos para Romney. De acuerdo a los lineamientos electorales del Partido Republicano, los delegados se reparten en todas las elecciones o caucus anterior al 6 de marzo, de acuerdo al porcentaje obtenido por cada candidato. Florida originalmente tendría su elección ese día (Súper Martes) junto con otros 11 estados, pero la representación local del GOP (Grand Old Party, como se le conoce al Partido Republicano) decidió adelantar el proceso. De ser aceptada la petición, algo muy poco probable, Romney se quedaría con 23 delegados y Gingrich con 16; de esta forma los totales serían 44 y 39, aún con ventaja para Romney pero con un escenario mucho más competido. Sin embargo, la petición de Newt Gingrich no será bien recibida entre los republicanos, lo que le restará posibilidades a un ya poco favorable proceso en Nevada y Michigan en los que está abajo el ex Speaker por 20 y 15 puntos respectivamente, según encuestas al jueves 2 de febrero.

Pero lo más interesante no es el resultado de Florida en sí o la reacción de Gringich, sino el análisis de las votaciones. Una cifra que ha llamado mucho la atención es el voto latino favorable a Mitt Romney, 54% contra 29% de Gingrich. Es de subrayarlo por dos razones, por un lado el ex gobernador subió en ese sector 40 puntos entre las primarias de 2008 y el pasado martes. En aquél entonces enfrentaba a dos candidatos muy bien posicionados en el voto latino (John McCain y Rudy Giuliani que sumaron 80%) lo que dejaba a Romney muy poco espacio en las preferencias. Por otra parte, y con profunda relación con lo anterior, Gingrich se presentaba como el candidato con mayor simpatía hacia y del electorado latino dadas sus posturas relacionadas al tema migratorio, en cambio Romney (al parecer) era percibido como anti inmigrante, toda vez que no apoya el DREAM Act y propone la deportación voluntaria para todos los inmigrantes ilegales; para la mayoría de los votantes las mejores políticas frente a la inmigración ilegal, son las de Romney. Considerando estos resultados que indican las encuestas de salida, la campaña de Mitt Romney está comenzando a acercarse más a ese sector que podría definir la candidatura republicana y la elección presidencial de noviembre.

Otras cifras relevantes fueron el voto por identificación a un partido político (Demócrata, Republicano e Independiente), por ideología (Conservador, Moderado o Liberal) y por su opinión/apoyo al Tea Party. Estas cifras son muy importantes ya que, como se comentó en una nota anterior, una de las principales armas de Gingrich contra Romney es que no puede convencer a los republicanos duros –y por ende no es de confiar- debido a que es un conservador moderado; prueba de ello sería la elección primaria en South Carolina. Pero al contrastar esta hipótesis en Florida el resultado la rechaza; Romney recibió una preferencia de 48 contra 33 entre los Republicanos, y de 41 contra 27 entre los independientes. Entre votantes conservadores también venció a Gingrich por 41 a 37%. Inclusive si consideramos que entre los muy conservadores Romney logró 30 ante el 41% de Gingrich, esta también sería una victoria, pues comprobó que sí le está llegando o sí está siendo opción para los conservadores duros, por la razón que esta sea. Incuso entre quienes apoyan al Tea Party –a excepción de los strong supporters- Mitt Romney obtuvo 41%, contra el 37 de Newt Gingrich.

Al revisar el detallado reporte electoral de Florida (ya sea por región, género, estado civil, ingreso, ideología, temas relevantes, opinión del candidato, etc.) se puede apreciar que Mitt Romney sale muy fortalecido no sólo por los 50 delegados, sino por la diversidad del electorado que lo prefiere sobre su más cercano contendiente, Newt Gingrich. Pero a fin de cuentas lo que parecer ser más importante como criterio al elegir al candidato republicano es quién se percibe como capaz de derrotar a Barack Obama, y en ese renglón Mitt Romney venció al ex Speaker por 53 a 29%. Veremos cómo evolucionan estas semanas, pero es probable que el Súper Martes 6 de marzo se resuelva la candidatura republicana.

viernes, enero 27, 2012

El primer Súper Martes


Florida is a must for Gingrich and Romney.
Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley

Se le llama Súper Martes a aquellos procesos en las primarias –caucus o elecciones primarias- que se definen el mismo día en varios estados; tal es el caso del martes 6 de marzo, en que 11 estados y 466 delegados/electores del Partido Republicano estarán en juego. Sin embargo, este próximo martes 31 de enero, fecha en que se realizarán las elecciones primarias en Florida, también puede ser considerado como Super Tuesday dado el impacto que puede tener sobre las diferentes candidaturas.

Según analistas y políticos republicanos como Mark Mckinnon o Tom Cole, sería decisivo tanto para Newt Gingrich como para Mitt Romney el resultado de las primarias en Florida. El primero (Gingrich) ha apostado a que el ex gobernador de Massachusetts no puede ganar los votos de verdaderos republicanos dado su cuestionable o moderado conservadurismo, y puesto que en Florida sólo podrán votar republicanos previamente registrados (elección cerrada) se pondrá a prueba la estrategia del otrora speaker of the House. En consecuencia, además de perder los 50 delegados que representa el sureño estado, se debilitaría la campaña a nivel nacional al demostrarse la fallida campaña. Para Romney es igualmente importante Florida, ya que sería una segunda derrota –o tercera, si contamos el tardío revés en Iowa- pero esta vez en un estado realmente en juego.

La victoria, en cambio, significaría impulsar a Newt Gingrich en swinging states y aguantar las muy probables derrotas en Nevada y Michigan, fortaleciendo tanto la idea del débil conservadurismo del ex gobernador de Massachusetts, como la de que él es el candidato que reformará el sistema de Washington. Para Mitt Romney, sería recuperarse de South Carolina –y Iowa- mostrando que sí es capaz de convencer al conservadurismo duro y no sólo al moderado.

Las candidaturas de Gingrich y Romney se han fortalecido los últimos días como resultado de la decisión de Rick Santorum y de Ron Paul de abandonar el estado antes del martes 31. Mientras que los simpatizantes de senador por Pensilvania (Santorum) se están inclinando por Gingrich, quienes apoyan al representante por Texas (Paul) lo hacen por Romney. Esto se ha visto reflejado en las encuestas, ya que han intercambiado la ventaja en las preferencias electorales. Inclusive al día de hoy –viernes 27- algunos estudios ubican como ganador a Mitt Romney y otros a Newt Gingrich, mayormente por diferencias marginales.

Dadas las características de Florida –extensión, población e ideología- tres son los elementos a considerar si se quiere comprender y ganar las elecciones en ese estado –ya sean estas primarias o generales: el dinero, la estructura política y el voto latino. Como se mencionó en una nota anterior y así ha sucedido, se enfrentarían las finanzas de Romney contra la estructura política a la que podría acudir Gingrich. El ex gobernador ha inundado la televisión con propaganda y ataques al ex vocero de la Casa de Representantes, esperando ganar espacio entre republicanos duros y consolidar la preferencia de los moderaos. Gingrich a su vez ha ido ganando simpatías en el Tea Party, que se ha convertido en una fuerza política de mucho peso y amplia estructura en Florida. De hecho el Senador Marco Rubio, que aunque parece inclinarse por Newt Gingrich no ha tomado partido claramente, pertenece a este grupo político.

Un factor clave es el voto latino y cómo el tema de la inmigración podría inclinar la balanza en las preferencias de este sector. El ex gobernador Jeb Bush señaló en un artículo el día de hoy, cómo el Partido Republicano depende de este sector de la población para ganar la elección frente a los Demócratas. En él, Bush subraya que el tema debe tener dos ejes; uno) virar de seguridad a economía el centro del debate, inclusive en la reforma migratoria; y dos) comprender la variedad de condiciones de los latinos en Estados Unidos, y no percibirlos como individuos sin educación, en busca de cualquier tipo de empleo y que no pagan impuestos, generando un alto costo para el gobierno. Al respecto, quien más se ha identificado con el tema o se ha mostrado más sensible es Gingrich; Romney en cambio, en los últimos días ha insistido en aclarar su no origen mexicano, amén de mostrarse como el más duro respecto a los inmigrantes ilegales. Paradójicamente ese tema en particular aunque podría ganarle algunas simpatías en conservadurismo duro, también podría costarle mucho apoyo de la comunidad latina.

Florida podría ser fundamental para las dos principales candidaturas republicanas –e inclusive para las generales de noviembre dependiendo al ganador y su discurso en temas clave- y definitivo para los otros dos candidatos, quien muy probablemente ya estén en negociaciones con Newt Gingrich y Mitt Romney.

viernes, enero 20, 2012

La disyuntiva republicana

Por Miguel Angel Valenzuela Shelley


Pese a los ataques al moderado conservadurismo de Mitt Romney y su gran fortuna –curiosa crítica republicana- éste parece consolidar su ventaja, sin embargo, recientes acontecimientos dentro del grupo de candidatos que persigue al ex Gobernador de Massachusetts, podrían cerrar la brecha entre Romney y algún representante duro del GOP. De ser así los electores del republicanismo tendrán qué elegir entre un candidato aparentemente fuerte ante Obama o bien uno que aunque con mayor simpatía ideológica, no acaba por convencer a su propio partido.

El próximo sábado 21 de enero se llevarán al cabo las elecciones primarias en el estado de Carolina del Sur, y lo que parecía una victoria fácil de Mitt Romney  -lo que lo convertiría en el virtual candidato republicano frente a Barack Obama en el mes de noviembre- se ha convertido en un proceso que aparentemente alargará la espera hasta las primarias de Florida el 31 de este mes. La retirada del Gobernador Rick Perry de la contienda y su apoyo a Newt Gingrich, así como la tardía de victoria del senador Rick Santorum en Iowa 16 días después del caucus en ese estado, podrían dar esperanza a los candidatos más duros del republicanismo.

Las encuestas de NBC, Politico y Public Policy le dan al día de hoy (enero 19) una ventaja de entre 6 y 10% a Romney sobre Newt Gingrich y un amplio margen de hasta 20 puntos sobre Santorum, pero esas cifras fueron antes de que el gobernador Perry retirara su candidatura, y antes también de que el GOP diera a conocer que se habían extraviado los votos de 8 de los 1,774 distritos electorales de Iowa, votos con los que Santorum vence a Romney por 34 puntos. Este cambio no impacta significativamente en el número de delegados que cada candidato recibirá como apoyo en la Convención Republicana, pero sí revive a las opciones radicales del GOP frente a la opción no muy conservadora de Mitt Romney.

Este escenario parece plantearle a los republicanos la disyuntiva de a quién apoyar al acercarse fechas clave para la elección de su candidato. La ventaja de Romney es clara, pero se ha fortalecido al no aparecer un candidato más duro o más conservador que signifique un buen adversario frente a Barack Obama. Varias encuestas sobre una elección entre éste candidato y el Presidente Obama le dan una ligera ventaja al republicano, sin embargo él no representa al conservadurismo que el GOP quisiera volver a la Casa Blanca. Por tanto, el sábado 21 y el martes 31 de este mes los electores republicanos tendrán que decidir si apoyarán la candidatura de su preferencia por cuestiones ideológicas y de principios, o una que les permita contender con buenas oportunidades frente al Presidente Obama, a pesar de ser un soft conservative demasiado rico y alejado de la clase política de Washington, al menos ocasionalmente.

Una importante ayuda que podría recibir el senador Santorum podría provenir del otro candidato con gran simpatía por parte del ala dura del conservadurismo, Newt Gingrich. Estos últimos días el otrora Presidente de la Cámara de Representantes (1995-99) ha recibido duros golpes a su característico puritanismo por parte de su ex esposa (Marianne Gingrich). Está por verse si el apoyo de (Rick) Perry fortalece la candidatura de Gingrich con lo que podría acercarse mucho a Romney o si los señalamientos de las últimas horas acaban por inclinar la balanza hacia el senador por Pensilvania (Rick Santorum).

A casi 10 días de las primarias en Florida, Mitt Romney tiene una clara ventaja sobre los demás aspirantes republicanos de poco más de 20 puntos, habría que esperar a ver qué efecto tiene en las preferencias los resultados de Carolina del Sur. Pero es probable que para el domingo 22 ya haya un virtual candidato del GOP para las elecciones de noviembre próximo.

lunes, diciembre 12, 2011

Las elecciones en los EUA y la perspectiva inicial para el tema de migración


El debate entre precandidatos presidenciales republicanos del pasado sábado en Iowa siguió marcando tendencias que posiblemente permanezcan hasta que se decida quién abanderará ese partido contra la reelección de Barack Obama. El tema de inmigración es recurrente y uno esperaría que los precandidatos republicanos exhibiesen fuertes y marcadas opiniones. Sin embargo, por algún tiempo los aspirantes mantuvieron el tema a raya; podríamos decir que se limitaban a hablar de seguridad. Poco a poco los precandidatos han mostrado sus posiciones sobre inmigración. Lo que hemos podido observar es que no hay nada nuevo en el horizonte: ninguno de ellos tiene una propuesta que permita que los millones de indocumentados puedan regularizar su situación de residencia en los Estados Unidos.

Encontramos que los dos precandidatos que encabezan las preferencias e intención del voto –Mitt Romney y Newt Gingrich– son quienes tienen las propuestas más “liberales”. Dichas propuestas evitarían la cacería y la deportación masiva de inmigrantes sin documentos, pero no pretenden regularizar a la mayoría de quienes se encuentran en esta situación. Romney incluso dice tener un plan que no revelará todavía pero que atendería primero el problema de aquellos en situación ilegal y luego el problema de la seguridad fronteriza. El debate en Iowa del sábado pasado se puede resumir parcialmente en dos palabras “conservador consistente”. Consistent conservative fue la frase con la que los demás precandidatos atacaron a los dos punteros, ambos con récords que los evidencian como los menos conservadores o, como dicen los estadounidenses, flip floppers.

¿Cuál es la relevancia, para el tema de inmigración, que Romney y Gingrich encabecen las encuestas de las primarias republicanas? En el caso hipotético de que cualquiera de estos dos precandidatos ganase la nominación partidista y, en su caso la presidencia, no se impondría una versión radicalmente conservadora y xenofóbica. Esto no garantizaría una reforma integral, pero sí que no se incremente el acoso federal a los migrantes indocumentados. ¿Significa esto que los grupos y asociaciones que luchan por una reforma integral de migración deberían apostar de alguna manera por Romney o Gingrich? Bueno, eso no es tan evidente.

Las posiciones de los precandidatos republicanos en las encuestas y de la intención del voto frente a Barack Obama permite ver una tendencia muy interesante. Comencemos por tomar en cuenta que las encuestas nacionales de CNN, Gallup, Rasmussen reportan como amplio favorito a Newt Gingrich. A esto hay que sumar que las elecciones primarias comienzan en tres semanas y los primeros estados en votar serán Iowa, New Hampshire, Carolina del Sur y Florida. Mitt Romney lidera por un pequeño margen en New Hampshire pero Newt Gingrich es el probable ganador en los otros tres estados con un margen más amplio. Los resultados de estas primarias influirán de manera importante en el resto.

El gran reto de Romney y de Gingrich no será ganar las elecciones primarias sino evitar alienar, en el proceso, a los votantes republicanos más radicales. Por ello, el próximo mes será fundamental: el resto de los precandidatos insistirán fuertemente en desacreditar a Romney y Gingrich para tratar de quitarles la ventaja de la que hoy gozan. Esta situación es una de las ventajas que el equipo de Barack Obama estarán tratando de utilizar a su favor, ya que si ningún precandidato republicano logra articular electoralmente a los moderados con los radicales aumentarían las probabilidades de que el presidente se reeligiese.

Es decir, Obama estaría hoy apostando por dos cosas: 1. una candidatura republicana débil que incluso amenace con dividir al partido en dos (orillando a los más radicales a apoyar una candidatura independiente netamente libertaria) y 2. que el candidato sea menos carismático que él para tener una mayor ventaja a la hora de los debates ya en campaña. Y son apuestas importantes debido a la gran impopularidad actual del presidente: según la última encuesta de CBS sobre la administración Obama el 54% de los encuestados considera que el presidente no ha hecho lo suficiente para merecer un segundo período. Aún más, sólo el 33% considera que Barack Obama ha manejado la economía del país adecuadamente.


Ante este caso de impopularidad Obama debe de apostar también por un tercer elemento: el voto de las principales minorías (aquí es donde la reelección podría tener su gran empujón). Según las encuestas, en los 11 swing states (estados que no tienen una “clara” tendencia electoral) 90% de los negros y 64% de los hispanos votarían de nuevo por el presidente. El reto de Obama será hacer que los ciudadanos de ambas minorías acudan masivamente a las urnas; lo que quiere decir que veremos a Obama pronunciando discursos cada vez más incendiarios tratando de atraer a estas poblaciones. Más les vale a las organizaciones políticas y de voto hispanas intercambiar, ahora sí, su apoyo por un serio compromiso sobre migración del todavía presidente.