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miércoles, abril 25, 2012

Barack Obama vis a vis Mitt Romney; Santorum ¿necesario?


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley
 
El día de ayer, 23 de abril, se decidió finalmente la carrera por la presidencia en los Estados Unidos: Barack Obama vis a vis Mitt Romney. El ex gobernador Romney logró vencer en las cinco elecciones (New York, Connecticut, Delaware, Rhode Island y Pensilvania) con lo que podría estar cerca de los 900 delegados a la Convención Nacional Republicana.

En realidad desde el pasado 10 de abril con la suspensión de la campaña de Rick Santorum, era ya evidente que el ex gobernador enfrentaría al Presidente Obama, pero las elecciones primarias de ayer confirmaron la candidatura de Romney y hacen difícil que se dé alguna sorpresa en la Convención (Nacional Republicana). Desde ahora, ambos partidos se concentrarán en la estrategia política y, principalmente en la financiera; una campaña competida exige grandes cantidades de dinero. Habrá que seguir la pista a los mecanismos financieros que apoyan directa e indirectamente a los candidatos; PAC’s, Súper PAC’s y grupos 527, explicados en un artículo anterior.

Santorum suspendió su candidatura tanto por la diferencia en los delegados (739 a 260) como por la presión de la cúpula Republicana, a fin de que no siguiera debilitando a Romney la contienda interna; Newt Gingrich (137 delegados) y Ron Paul (75 delegados) en realidad tienen un papel marginal en el proceso. Aunque Santorum no endosó la candidatura de Romney, muy probablemente la misma presión cupular que presionó para que claudicara y el objetivo común de evitar que Obama sea re electo –de lo poco que tienen los Republicanos en común- obliguen al Senador a endosar clara, decidida y muy activamente la candidatura de Mitt Romney.

A lo largo de la elección interna fue muy claro cómo la fortaleza de Santorum radicaba en las grandes carencias de Romney. Si al ex Gobernador se le acusaba de no ser suficientemente conservador en su política social, el Senador por Pensilvania concentró su campaña en esos temas precisamente, atrayendo a un importante número de simpatizantes. Su éxito fue tal que puso en duda por algunas semanas la victoria de su principal oponente. Pero ahora esa fuerza y el apoyo popular que logró Rick Santorum pueden ser muy necesarias para la campaña presidencial de Romney.

El ex Gobernador necesita un compañero de fórmula que atraiga a los electores conservadores que no lo aprueban, por ello es que se ha mencionado recientemente al Senador por Florida Marco Rubio –primer Senador de origen cubano en la historia de los Estados Unidos, y- quien es simpatizante del Tea Party; de hecho es de los muy pocos candidatos cercanos al Tea Party en la elección intermedia de 2010, que ganó su proceso. Sin embargo, se duda –desde dicho proceso de 2010- de la fortaleza, efectividad y peso político de este movimiento. Una encuesta reciente del Washington Post-ABC News a nivel nacional, reflejó –entre otras cosas- que 6 de cada 10 personas no están interesadas en conocer más al Tea Party, y señalaron que mientras más lo conocen menos les gusta. Seguimiento sobre el particular establece que el apoyo a candidatos del Tea Party –o cercanos a él- no ha variado en el último año.
Aunque miembros del Tea Party aseguran que su movimiento es más fuerte que hace dos años, el hecho es que la condiciones políticas lo han debilitado. Varios miembros del Partido Republicano (también conocido Grand Old Party, GOP) se han movido a la derecha del espectro ideológico-político en busca de mayor apoyo popular, tanto en cuestiones económicas como políticas y sociales, quitando así espacio al Tea Party. Ejemplo de ello es el Senador Orrin Hatch de Utah, quien fue rankeado en 2008 como el legislador conservador número 29, y después de adoptar principios conservadores más duros fue el 15 en 2011.

En ese contexto es que se vuelve sumamente útil Rick Santorum, quien es un católico fundamentalista cercano al Opus Dei y a los Legionarios de Cristo. La campaña de Mitt Romney sabe que necesitan un compañero de fórmula del conservadurismo duro, a fin de atraer a ese sector, pero también tratar de compensar el poco apoyo hacia su candidato de sectores como las mujeres, los latinos y los jóvenes en general, que en 2008 fueron clave para Barack Obama. El Senador por Pensilvania, podría atraer a esos sectores y además ayudaría a cicatrizar las heridas de la batalla Republicana, y así llegar más fortalecidos a la elección general de noviembre. Máxime cuando las últimas encuestas a nivel nacional devuelven la ventaja al Presidente Obama entre 7 y 5 puntos.

Grupos de interés y think tanks, como la Heritage Foundation, preparan ya propuestas que apuntalen indirectamente al candidato Republicano, y movilicen al  conservadurismo estadounidense. Pronto en nomospolitico comentarios al respecto.

viernes, marzo 16, 2012

Entre sureños balines, gasolinazos inoportunos y acusaciones de promiscuidad


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley.

Las elecciones primarias del Partido Republicano y las generales de noviembre ya comienzan a calentarse y sazonarse, con lo que el sube y baja de las preferencias electorales comienza su vaivén. Los comicios del Partido Republicano (también conocido como Grand Old Party, GOP) en estados sureños sorprendieron por la distribución de los delegados, lo que sigue contribuyendo a la candidatura de Mitt Romney. Se sabía que el sur se repartiría entre Rick Santorum y Newt Gingrich al haber mayor identificación a través de los valores sociales, y que le sería complicado a Romney convencer al duro conservadurismo sureño. Sin embargo en buena medida esas eran suposiciones educadas –educated guess- pues en realidad no hay mucha aceptación de buena parte del electorado del Sur estadounidense con respecto a los tres principales candidatos republicanos.

De acuerdo a estudios del Washington Post y ABC News, los electores del sur perciben a Mitt Romney como alguien perteneciente a la élite financiera de Massachusetts totalmente ajeno al mundo sureño. A Rick Santorum como un católico del noreste que aunque tiene mayor cercanía con los valores del sur, no es Protestante, no toma el football enserio, y no tiene un cantante favorito de música country; y estos son factores muy importantes para los electores sureños. Newt Gingrich es un nativo de Pennsilvania que llegó a Georgia hasta la secundaria, y es conservador pero no lo suficiente. Estas percepciones pueden explicarnos por qué el pasado Martes 13 de marzo Santorum y Gingrich vencen a Romney en Alabama y Mississippi, pero tan sólo por 5 y 2% respectivamente. Y recordemos que el propio equipo de campaña del otrora gobernador de Massachussets, daba por perdido todo el sur hace apenas una semana.

En Alabama Santorum obtuvo 19 delegados, Romney 12 y Gingrich 11 faltando aún 8 por designar; se esperaba más diferencia entre los primeros y que Gingrich superara a Romney. Pero llama más la atención Mississippi, ya que aunque Santorum obtuvo 33% de preferencia frente al 31% de Romney, el ex gobernador consiguió 14 delegados y el ex senador 12, pues es prerrogativa de algunos delegados elegir al candidato que prefieran amén del resultado de los comicios. De tal forma, luego de 30 estados en las elecciones primarias del Partido Republicano, Mitt Romney sigue apareciendo como el candidato inevitable con cerca de 500 delegados (492, 495 ó 498, depende la fuente consultada); Rick Santorum como el sorpresivo gran retador con 252, y Newt Gingrich, para quien the game is over según varios analistas y miembros del GOP, con 131. El sur está reflejando las debilidades del GOP en su interior, de cara a las elecciones de noviembre.

Hasta hace una semana Barack Obama estaba arriba en las preferencias electorales ante cualquier adversario Republicano, pero las cosas han cambiado; ahora el Presidente Obama perdería con Mitt Romney (49-46%) y estaría empatado con Santorum. Y lo que es peor para los Demócratas, se han disparado las opiniones negativas con respecto al desempeño del Presidente Obama. La razón de ello es el impacto en la economía familiar por el alza en el precio de la gasolina, eso ha provocado une efecto dominó en las percepciones relacionadas a la economía. La mayoría de los estadounidenses opinan que Obama ha hecho un mal trabajo en los relacionado a economía, presupuesto y precio de la gasolina. Por ello es que los demócratas deben mantener el tema de las elecciones en cuestiones sociales, que es de hecho el tema que está dividiendo a los Republicanos y alejando a las mujeres del voto por el GOP. El electorado percibe a los demócratas como más afines a las necesidades de los diferentes grupos étnicos y valores sociales en buena parte de la nación norteamericana, pero confía más en el manejo de la economía por parte de los Republicanos.

Esta percepción preocupa también de manera importante al Partido Republicano, pues el voto femenino los ha abandonado rápidamente debido principalmente a expresiones de algunas figuras importantes del GOP. Como respuesta a la posibilidad de contracepción como parte del seguro médico que se ofrece a trabajadoras, algunos Republicanos como Rush Limbaugh han señalado que eso sólo permitiría que las mujeres fuesen promiscuas. En consecuencia, el voto femenino ahora favorece a los Demócratas por 64% a 36%. Por ello el GOP trata de mantener los temas de la elección federal tanto para la presidencia como para los legisladores en lo referente a lo económico, y el Partido Demócrata de mantenerla en lo social, y particularmente en lo relacionado al interés del voto femenino. Quien perfile la Agenda de las campañas, definirá la elección.

viernes, marzo 09, 2012

El Súper Martes, mucho más que sumas y restas para los Republicanos


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley.

Los procesos electorales del pasado 6 de marzo, ya conocido como Súper Martes (SM), confirmó tendencias pero también arrojó interesantes sorpresas que van mucho más allá de la mera división, suma y/o resta de delegados. Mitt Romney confirma que será difícil que pierda la nominación del Partido Republicano al casi duplicar sus delegados llegando ya a 421, por 181 de Rick Santorum, 107 de Newt Gingrich y 47 de Ron Paul. Romney venció en 6 de los 10 estados en que se llevó a cabo el proceso (Alaska, Idaho, Massachusetts, Ohio, Vermont y Virginia), Santorum en 3 (Oklahoma, North Dakota y Tennessee) y Gingrich en su natal Georgia. Pero el fondo no está en las matemáticas, sino en lo que las sostiene.

Es cierto que Romney ganó en tres estados fácilmente –los primeros en arrojar resultados y que parecían anunciar una aplastante victoria en el SM- pero uno fue Massachussets, donde fue gobernador; otro Vermont, estado vecino; y el otro Virginia, en el que sólo él y Paul estaban en la boleta, ya que debido a las reglas electorales del Partido Republicano en dicho estado, los demás candidatos no lograron registro. Sin embargo, también es cierto que si bien Santorum ganó tres estados, era de esperarse que lo hiciera dado el peso del voto religioso y fuertemente conservador, de hecho lo sorprendente es que ganara por márgenes reducidos –salvo en Tennessee, donde ganó el ultraconservador Mike Huckabee en 2008- y tuviera que dividir los delegados que esos estados ofrecen a la Convención Nacional Republicana (CNR). North Dakota ofrecía 28 y sólo se quedó con 11 (Paul 8, Romney 7, Gingrich 2); Oklahoma envía 43, de los cuáles serán 14 para Santorum, 26 divididos equitativamente entre Romney y Gingrich, uno para Ron Paul y dos que superdelegados que decidirán en la Convención.

El GOP (Grand Old Party, como también se le conoce al Partido Republicano) no sólo sigue dividido, sino que –paradójicamente- el candidato más fuerte sigue sin convencer a su propio electorado y cada vez es más cuestionado al interior del Partido. Pero el retador o segunda opción lo es menos –o lo sería- en la elección general de noviembre, ya que sólo es apoyado por los ultraconservadores, a pesar de su reciente estrategia para mostrarse  como un moderado conservador duro. La carrera larga del GOP en realidad no lo es tanto, pero es percibida como tal por el alto costo del proceso hasta el momento. Eso ha provocado que Mitt Romney haya optado por invitar a sus contrincantes a que declinen en su favor dada su definitiva ventaja de más de 200 delegados. El problema en el argumento del ex Gobernador es que los próximos procesos son en el Sur y se espera que Santorum –principalmente- logre importantes victorias en Kansas, Alabama, Missisipi y Missouri, con lo que podría obtener más de 150 delegados.

Una de las tendencias que se confirmó el pasado martes 6 de marzo, es que Mitt Romney no está convenciendo a la clase trabajadora, ni a los conservadores duros, ni a los jóvenes. La principal razón por la que Ohio es percibido como un estado muy importante, es que se le considera como una buena representación de lo que es el país políticamente, aunque no étnicamente. Y en estas elecciones primarias pudo observarse que los electores entre 17 y 64 años favorecieron claramente a Santorum; Romney sólo superó al ex Senador por Pennsilvania en el rango de 65 o más años. Algo similar se dio tomando como referente el ingreso; en ese aspecto Santorum logró el apoyo de aquellos que ganan menos de 100 mil dólares, y Romney de quienes ganan más de esa cantidad. Finalmente otro punto a considerar, es que en 2008 John McCain venció en las primarias en Ohio a Mike Huckabee 59.9% a 30.6%, es decir el moderado se impuso con facilidad al duro; Ron Paul, Fred Thompson y el propio Mitt Romney obtuvieron menos del 10% combinado. Esta es una clara muestra de la debilidad en la candidatura del otrora gobernador de Massachusetts.

En efecto la batalla por la candidatura Republicana sigue inclinándose hacia Mitt Romney, pero debe convencer aún más de ello a los electores de los próximos comicios en el sur estadounidense a fin de cerrar los procesos locales y tratar de ganar algunos, cosas que la propia campaña de Romney ve muy difícil. Definir las elecciones primarias es ya urgente para el GOP, pues sus candidatos siguen debilitándose con el paso de los comicios internos.

martes, marzo 06, 2012

El GOP, entre Ciudad Gótica y el Súper Martes


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley.
 
Hoy Martes 6 de marzo será el esperado Súper Martes para el Partido Republicano (también conocido como GOP, Grand Old Party) y podría dar un paso importante hacia la definición de su candidato para la elección general de noviembre. Hasta el momento Mitt Romney lleva la delantera por poco más de 100 delegados sobre Rick Santorum –aunque las cifras varían un poco según la fuente que se consulte; eventualidades en los complicados procesos electorales en Estados Unidos- y el día de hoy podría consolidar aún más esa ventaja estando muy bien posicionado y encontrándose en juego 10 estados y 437 delegados; Wyoming cambió la fecha al 10 marzo y representa 29 delegados.

Según diversas encuestas Romney está a la cabeza en Massachusetts, Ohio, Idaho, Vermont y Virginia, estado en el que sólo contenderán él y Ron Paul, ya que los demás candidatos no consiguieron registro. De confirmarse la tendencia reflejada en las encuestas la campaña del ex Gobernador conseguiría alrededor de 200 delegados con únicamente esos cinco estados. El problema para Santorum –y Newt Gingrich- es que los demás estados estarán muy divididos o se irán para uno u otro, con lo que no podrán sumar en las cantidades que lo podría hacer Romney. Por ejemplo, Georgia se inclina para Gingrich (76 delegados) y Tennessee para el ex Senador por Pensilvania (58 delegados), por mencionar a los estados con mayor representación en la Convención Nacional Republicana (CNR).

Ohio parece ser un estado clave en el proceso Republicano, pero no sólo considerando sus primarias, sino con respecto a la elección general de noviembre en la mira; la estrategia de Mitt Romney podría sumar a su causa el día de hoy, pero a la de Barack Obama en noviembre. La contienda al interior del GOP ha provocado una clara división entre conservadores moderados y duros –incluyendo extremistas o radicales- lo que tratan de mitigar sus candidatos hablándole a esa parte del electorado que no les favorece en primera instancia. Rick Santorum ha tratado de suavizar algunas posturas con respecto a la mujer y la sexualidad –incluso criticó a Rush Limbaugh por haber calificado de prostituta a Sara Fluke, una estudiante de Derecho de Georgetown relacionada con el tema de los anticonceptivos en el Comité de Supervisión de Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes; mientras que Mitt Romney ha tratado de convencer al sector duro del Partido Republicano y sus simpatizantes en estados clave, como Ohio. And here lies the rub, como diría el Bardo.

Convencer a los conservadores duros ayudaría a Romney en un estado tan disputado como Ohio -34 a 31 sobre Santorum- o inclusive Tennessee -34 a 29 para Santorum- y con ello darle un impulso (muy probablemente) definitivo a su campaña. Sin embargo, al hacerse a la derecha particularmente en temas sociales perdería una gran cantidad de simpatizantes que podrían inclinarse por Obama en la elección general de noviembre.
 
La división entre moderados y duros ha traído duras lecciones al GOP, siendo la más reciente la histórica derrota del Senador Barry Goldwater ante Lyndon Baines Johnson (LBJ), y ese es el escenario que podrían enfrentar este año, aunque no con aquella diferencia entre los candidatos (486 LBJ, 52 Goldwater en el Colegio Electoral). Para algunos Republicanos pertenecientes al stablishment de su partido esto el lo que necesita el GOP, una dura derrota que obligue a la re unificación pragmática del Partido. Al igual que Ciudad Gótica en Batman Begins, en la que ésta necesita ser destruida para luego volver a su gloria pasada, como afirma al Ghul (Liam Neeson), el Partido Republicano necesita una dura derrota en noviembre para poder fortalecerse en el centro derecha con miras no sólo a un efectivo contrapeso a Barack Obama, sino para recuperar la Casa Blanca en 2016.

miércoles, febrero 22, 2012

El GOP, el arma secreta de Obama


Por Miguel Ángel Valenzuela Shelley
 
Aunque el desempleo se mantiene arriba del 8% por los últimos tres años y la economía parece recuperarse pálidamente; a pesar de que los precios de las casas se han desplomado a lo más bajo desde la Gran Depresión y 6 millones de estadounidenses han caído en la pobreza durante la Administración Obama, generando todo esto un 50% de aprobación para el Presidente, Barack Obama tiene buenas oportunidades de reelegirse, y su arma secreta es el Partido Republicano con su complicadas elecciones primarias y aún más puede serlo su candidato.

Con lo cerrado del proceso republicano, cada primaria y caucus es importante dada la tendencia que puede generar. Ya se había comentado el efecto que podría tener para la campaña del senador Rick Santorum sus recientes victorias en Colorado y Minnesota –inclusive el concurso de belleza de Missouri- lo que parece confirmarse según las encuestas de los últimos días. De ser así podría haber un nuevo favorito en la carrera Republicana; estaría por verse si esas son buenas noticias para el GOP.

El próximo martes 28 de este mes se llevarán a cabo las primarias en Arizona y Michigan, y apenas 4 días después –el 4 de marzo- el caucus en Washington. Mitt Romney va ligeramente al frente en Arizona (36% a 33%) pero Santorum encabeza las encuestas en Michigan (37% a 33) y en Washington (38% a 27%). De resultar así los procesos en dichos estados, Santorum llegaría no sólo fortalecido sino como favorito al Súper Martes -6 de marzo- cuando se pondrán en juego 466 delegados a la Convención Nacional Republicana. Esto no sólo por el número de delegados comprometidos y las sorpresivas victorias, sino por haber vencido a Romney en su propio estado natal (Michigan). De hecho las encuestas y victorias del Senador ya están teniendo efecto en estado clave como Texas (155 delegados) en el que Rick Santorum va a la cabeza en las preferencias por 45% a 16% de Mitt Romney.

El problema del Partido Republicano se agudiza al cerrarse la carrera o con la voltereta de Santorum, pues ninguno de sus candidatos parece tener muchas probabilidades de vencer a Obama en la elección general. Por ejemplo, uno de los estados más fuertes para Mitt Romney en la elección interna es Massachusetts, en donde tiene una preferencia de 64% frente a 16% de Santorum, sin embargo ante una elección general Obama vencería al Gobernador 53% a 39%. La campaña de Romney se centra en que él sí es capaz de vencer al Presidente, incluso en debates, pero no está logrando imponerse a un político del siglo pasado (Newt Gingrich) ni a un joven e inexperto Santorum, cuyo radicalismo lo debilita importantemente en una elección general, abierta. Al parecer no sólo con dinero se gana la Casa Blanca, después de todo.

Rick Santorum tiene posturas muy radicales en cuanto a política social y a la sociedad misma; no sólo está contra el derecho al aborto, sino contra el matrimonio de personas del mismo sexo y prácticas homosexuales, aunque no contra la homosexualidad, tal y como él mismo afirma…caray, menos mal. El Senador también critica que la mujer trabaje fuera de casa, pues eso trae serios conflictos en el hogar y crisis en la familia y sus valores. Eso puede generar grandes simpatías en el GOP, pero sería muy poco probable que pueda convencer electores en Massachusetts, New York, California o Florida. Según un estudio de Real Clear Politics en el que aglutina diversas encuestas –Politico, CNN, Fox News, etc.- Barack Obama vencería a Rick Santorum por casi 8% en promedio; pasando por la diferencia de 2% que le otorga Rasmussen Tracking, hasta la de 12% de Fox News.

Este escenario ha dado pie a la posibilidad de que en la Convención Nacional Republicana se dé al apoyo a una tercera opción, es decir, un político que pueda cohesionar a un ya dividido Partido y convencer a electores –pensando en la general de noviembre- cosa que ninguno de los actuales pre-candidatos parece lograr. Entre los candidatos alternativos se manejan los nombres de Mitch Daniels (Gobernador de Indiana), Chris Christie (Gobernador de New Jersey) y Jeb Bush (hermano de GW y otrora Gobernador de Florida). Que esto se presente es posible aunque no muy probable, ya que la dinámica de la Convención es muy distinta a la ocasión anterior en que aconteció algo similar (1976). Ahora el stablishment del GOP tendría mucha resistencia por grupos con mucha influencia en sesiones plenarias, como el Tea Party.

La fortaleza de Barack Obama para buscar su reelección, no está en su Administración, sino en su papel como candidato, en su desempeño en los debates, en su conexión y capacidad para motivar al público, pero (probablemente) sobre todo en el Partido Republicano.