jueves, marzo 31, 2016

Fundando un cuarto poder ciudadano en la CDMX

Por Amando Basurto –

Repensar políticamente la capital del país es una oportunidad enorme que debe ser utilizada no sólo para recomponerla administrativamente sino para proponer instituciones políticas sin precedente. Hace unas semanas, aquí mismo en Nomos Político, comentaba que las constituciones tienden a ser el resultado de una disputa histórica entre la concentración de poder político y el resguardo de derechos individuales. En el primero de los casos los objetivos principales han sido la consolidación soberana del estado a partir de establecer una eficiente organización administrativa y (de ser necesario) la sujeción de la totalidad de los habitantes a un solo orden político (usualmente a través de políticas de desarme y pacificación). En el caso de la defensa de los derechos individuales, el objetivo central de las constituciones ha sido limitar el poder arbitrario (en casos absoluto) del gobierno a partir de la promulgación de un listado de derechos individuales intransferibles e inviolables. El constituyente de la CDMX tiene la gran oportunidad de trascender las tendencias históricas generales y plantear un cuerpo legal que no sólo organice al gobierno administrativamente o defina y defienda los derechos civiles individuales sino que establezca los medios y las facultades para la participación política de los ciudadanos en diferentes niveles.

Es por esto que no sería tan descabellado en pensar que la nueva constitución de la CDMX puede romper con el caduco molde liberal de la división tripartita del poder (ejecutivo, legislativo y judicial). Esto no quiere decir que habría que deshacerse de la división de poderes como la conocemos, sino modificarla. En términos muy simples, la división existente tiene como sustento la necesidad de un poder ejecutor unitario, contrapesado por un poder legislativo (plural e incluyente), y un poder que sea la última instancia judicial. Así heredamos esta división y poco nos hemos atrevido a repensarla y modificarla. Sin embargo cabe preguntarse, ¿cuál de estos tres poderes promueve la participación política de la ciudadanía y garantiza la transparencia y la eficaz rendición de cuentas del gobierno? Las soluciones tradicionales han sido la fiscalización desde el ejecutivo o desde comisiones del legislativo (ambos fracasos rotundos).

Es posible que promover la participación política de la ciudadanía y garantizar la transparencia y la eficaz rendición de cuentas del gobierno requiera de la creación de un cuarto poder de Participación Ciudadana y Fiscalización (llámese como se le deseé llamar). Establecer un cuarto poder no es ajeno a otros sistemas políticos ya que algunos países tienen una Suprema Corte y una Corte Constitucional y, en otros casos, tienen un poder Electoral. No es asunto de replicar esos ejemplos sino de aclarar que la Constitución de la CDMX puede hacer uso de una partición de poder similar que dote de autonomía política y de certeza jurídica a la participación política y la rendición de cuentas local.

Pensar en un cuarto poder no requiere de tanto esfuerzo; habría que pensarlo como la consolidación institucional de instrumentos jurídicos y administrativos que ya existen en la ciudad. Hay que recordar la Ley de Ciudad Abierta, aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en abril, finalmente publicada en la Gaceta Oficial el 7 de octubre del año pasado. Esta ley reconoce “el derecho de los particulares de colaborar en la conformación, desarrollo y evaluación de… programas, políticas y acciones” llevadas a cabo por el gobierno del D.F. y establece la creación de un Consejo de Gobierno Abierto de la Ciudad de México con base en el reconocimiento del Derecho de Acceso a la Información Pública y con el objetivo de ejercer un modelo de “gobernanza colaborativa”. Esta ley es el aparato legal más avanzado de participación política y transparencia que existe actualmente en la ciudad, y sin embargo es (aún sin haber sido implementado) insuficiente.

Primero, es un cuerpo colegiado con un muy bajo grado de independencia ya que aunque incluye “Consejeros Ciudadanos”, es presidido por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Además, a los Consejeros Ciudadanos se les suman el Consejero Jurídico, el Oficial Mayor, y los Secretarios de Desarrollo Económico y de Ciencia, Tecnología e Innovación, el Contralor General, el “Titular de la Escuela de Administración Pública del Distrito Federal” y al Presidente de la Comisión de Transparencia a la Gestión de la Asamblea Legislativa. Segundo, es un aparato institucional sin verdadera capacidad de injerencia ya que entre sus facultades, perfiladas en el Capítulo III de la ley, se encuentran establecer lineamientos, evaluar y certificar progresos, emitir lineamientos y opiniones, promover mecanismos de interacción (entre otros) lo que limita al Consejo a ser una instancia de carácter consultivo, no-resolutiva.

La buena notica es que el Consejo de Gobierno Abierto puede ser repensado por la Asamblea Constituyente e instaurado como un poder autónomo con capacidad resolutiva y una conformación completamente ciudadana (lo que implica mantenerlo independiente no sólo de los poderes ejecutivo y legislativo sino de injerencia por parte de los partidos políticos). Esto requiere repensar los principios sobre los que este poder de Participación Ciudadana y Fiscalización debe ser fundado, ya que la “Transparencia Proactiva” y la “Participación” no sólo deben ser garantizados o promovidos; el nuevo gobierno de la CDMX debe estar “obligado” a 1) transparentar la información pública (y no sólo a garantizar que se transparente cuando se le exija) y a 2) fundar espacios permanente de participación y consulta ciudadana (que no terminen siendo correas de transmisión supeditadas al legislativo local).

Es importante insistir en que la Asamblea Constituyente representará una verdadera oportunidad de “ciudadanizar” el gobierno de la CDMX. En este estricto sentido, las opciones parecen ser simplemente refrendar las formas tradicionales de representación política en México (hoy profundamente partidistas) ó innovar en materia de ingeniería constitucional.


- Amando Basurto Salazar

Doctor en Política por la New School for Social Research, N.Y. y Maestro en Estudios en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México @amandobasurto

martes, marzo 29, 2016

El futuro político de la Ciudad de México

Por Amando Basurto–

La participación de representantes independientes en la asamblea constituyente de la Ciudad de México será fundamental para que la capital no sea presa fácil de la partidocracia. Los aspirantes a candidatos independientes –algunos organizados en forma de colectivos como #CiudadFeminista, #TúConstituyente y #PorLaLibre– requieren no sólo de casi 74 mil firmas para registrarse como candidatos sino, después, ganar un escaño en la asamblea y, aún más importante, dar voz a propuestas que permitan refundar una ciudad políticamente participativa, incluyente y responsable.

Los temas incluidos en las plataformas de estos colectivos incluyen la promoción de políticas de igualdad con perspectiva de género, la ampliación  y garantía de derechos y libertades y la democracia horizontal y deliberativa. Todos estos temas parecen complementarios y es muy difícil pensar que algún ciudadano o colectivo intente llegar a formar parte de la asamblea con propuestas radicalmente diferentes (como promover políticas de desigualdad, restringir derechos y libertades, o impulsar una oligarquía piramidal). Hay que tomar en cuenta que en esta primera fase los aspirantes sólo tienen que obtener el apoyo necesario para poder competir en las elecciones y por ello sus plataformas son muy generales; sin embargo, vale la pena comenzar a poner sobre la mesa temas que pronto deberán ser considerados y discutidos de manera más específica.

Quisiera referirme aquí a un tema en especial: ¿El objetivo de la nueva constitución es refundar la Ciudad de México o implantar el Estado Ciudad de México? Me parece fundamental tener claridad en la diferencia entre crear el estado 32 de la República y repensar políticamente a la Ciudad de México sin replicar la estructura Estado/Municipios que impera en el resto del país. Es cierto que la nueva constitución es una legislación sujeta al marco jurídico establecido por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes federales secundarias que de ella emanan, pero nada obliga a que la CDMX tenga que ser un estado más de la República. Refundar la CDMX requiere considerar las grandes oportunidades que representa y los límites que enfrenta.

Se puede argumentar que la CDMX es la ciudad “más progresista” del país y que su nueva constitución debe refrendar ese status, pero la ciudad también es una megalópolis sobrepoblada con graves desafíos en términos de polución ambiental, movilidad y crimen y corrupción. ¿Cuál será la mejor manera de enfrentar todos estos problemas dando voz y voto a los ciudadanos tanto en planeación como en ejecución y salvaguardando los derechos de todos quienes habitan la ciudad (sin discriminación alguna)? ¿Será necesario descentralizar la toma de decisiones a nivel delegacional, transformando a las hoy Delegaciones en Municipios? ¿O acaso será mejor mantener cierto nivel de concentración de poder en la jefatura de gobierno obligando a la creación de espacios de participación de y consulta a la ciudadanía que permita mejor planeación, transparencia y fiscalización de recursos (manteniendo en manos de las delegaciones la planeación y ejecución de políticas urbanas de impacto más local)?

La primer opción parece ser la mejor para establecer espacios de participación ciudadana localizados y efectivos; pero también puede ser la mejor manera de volver la planeación urbana aún más ineficiente y de permitir que los partidos político conviertan a las Delegaciones en pequeños feudos (cosa que ya sucede de alguna manera el día de hoy). La segunda opción pareciera otorgar mucho poder a la jefatura de gobierno, pero esto sólo sucedería así si la asamblea constituyente fallase en a) otorgar a la asamblea legislativa de CDMX suficiente poder como contrapeso, b) conferir a los ciudadanos la capacidad (eficaz) de hacer uso de los tribunales para iniciar procedimientos en contra de funcionarios públicos por causa de corrupción, conflicto de interés y/o daños y c) establecer obligaciones de transparencia y rendición de cuentas del gobierno acompañadas por la creación de espacios de participación y consulta ciudadana. Evidentemente esta “concentración” de poder puede ser peligrosa si estos contrapesos no son puntualmente establecidos en la nueva constitución de la ciudad.

Es por esto que creo la primera respuesta que hay que obtener de aquellos que quieren ser miembros de la asamblea constituyente es si están a favor de crear el estado 32 o de refundar la ciudad. Mucho depende de ello.

- Amando Basurto Salazar

Doctor en Política por la New School for Social Research, N.Y. y Maestro en Estudios en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México @amandobasurto

jueves, marzo 17, 2016

#TuConstituyente

Desde Nomos Político estamos dando un seguimiento y cuestionándonos por el proceso venidero para la construcción de la Asamblea Constituyente que dará a la Ciudad de México una nueva constitución. Como parte del proceso hemos decidido difundir las otras y novedosas opciones que ciudadano y ciudadanas independientes quieren llegar a plantear participando en esta Asamblea. Publicamos ya sobre la plataforma #CiudadFeminista y hoy queremos dar espacio a #TuConstituyente
#TuConstituyente Es una red de organizaciones de la sociedad civil, ciudadanas y ciudadanos que desde hace años han dado la lucha para ampliar derechos cívicos a partir de la defensa de derechos humanos, de la democracia, la libertad de expresión la igualdad y justicia social así como del respeto a los bienes y espacios comunes.
Este grupo de ciudadanos y ciudadanas se identifica independiente de los partidos políticos, del crimen organizado y de los poderes fácticos.
Para #TuConstituyente, no se trata solo de poder continuar con la lucha, también el querer participar es el reflejo del cansancio generalizado que existe  por ver cómo esas luchas se han sometido a intereses y poderes para beneficio de unos cuantos. Para ellos es fundamental entonces promover la participación y la construcción colectiva, creen en la suma de esfuerzos ciudadanos, en la colaboración horizontal, y el control político de abajo hacia arriba para la rendición de cuentas, la legalidad y el Estado de derecho.
Desde esta postura #TuConstituyente quiere llegar a la Asamblea Constituyente para evitar que lo que consideran un proceso de imposición, como la propia reforma política de nuestra ciudad, termine con una imposición de una nueva constitución construida a dedazo por los tradicionales poderes políticos y excluyendo a la ciudadanía.
Para ello presentan cinco candidaturas independientes en voz de:
Puedes consultar las semblanzas aquí
La agenda que quieren impulsar es la siguiente:
  1. Ampliar y garantizar derechos y libertades: Una Ciudad con una Constitución que potencie los derechos reconocidos en la constitución federal para que en el centro de todo acto del gobierno estén los derechos humanos y el acceso a la justicia.
  2. Democracia real y participativa: Una Ciudad con una Constitución que potencie una mayor participación ciudadana que vigile permanentemente las políticas públicas, sus nombramientos y concesiones privadas; que le dé rumbo, visión de largo plazo y establezca nuevas y mejores reglas para la convivencia en la Ciudad. Que privilegie la democracia horizontal y deliberativa entre toda la población.
  3. Una ciudad diversa e igualitaria: Una Ciudad con una Constitución en la que quepan muchos mundos; que no discrimine; que respete y garantice los derechos de los pueblos originarios, las diversas identidades, la igualdad de género y los derechos sexuales y reproductivos; que permita el libre desarrollo de la personalidad, y sea garante de una educación de calidad y una política cultural incluyente.
  4. Contra la corrupción y la impunidad: Una Ciudad con una Constitución que cree nuevas herramientas para controlar a nuestros gobernantes, los obligue a rendir cuentas y castigue a los corruptos. Ante las elecciones próximas, abogamos por la creación de fiscalías independientes para investigar la corrupción. Que establezca la revocación de mandato, mecanismos de transparencia, cabildos con contrapesos, y gobierno abierto para combatir la corrupción e impunidad.
  5. Derecho a la ciudad: Una ciudad con una Constitución que garantice una urbe planeada y construida para que todas y todos puedan gozarla. Una ciudad que garantice el acceso equitativo a los servicios, la movilidad, la sostenibilidad de sus recursos naturales, la vivienda digna, sin corrupción inmobiliaria ni privatización de los bienes comunes. Una Ciudad que permita aprovechar las ventajas económicas y sociales que esta gran colectividad puede brindar a todos.
Es importante recordarles que este para las candidaturas independientes está dividido en dos partes: por un lado vencer la inequidad que el sistema electoral impone a las candidaturas independientes es decir contar con 74 mil firmas, antes del 31 de marzo, que avalen las candidaturas; y por otro el 5 de junio salir a votar por ellos.
Si quieres ayudar a #TuConstituyente a conseguir las firmas puedes hacer lo siguiente:
  • Firmar por vía electrónica en http://firmas.tuconstituyente.org/#/
  • O bien bajar el formato de firmas en http://www.tuconstituyente.org/formaton/ y llevarlo después a los puntos de recolección de firmas, estos cambian cada semana y fin de semana para estos días que vienen (17 al 20 de marzo) puedes asistir a Gante y Madero en el centro Histórico de 11 am a 19 pm (17 al 20 de marzo), o en Ciudad Universitaria saliendo de Metro Cu en la escultura de los Bigotes (17 al 19 de marzo) de 10am a 14 pm.
También puedes contactarles en: contacto@tuconstituyente.org 
Es una oportunidad única la que tenemos y creo que el cansancio que las plataformas ciudadanas demuestran, es el mismo que muchas personas vivimos cotidianamente, insisto en que tan solo permitir que lleguen a las elecciones se antoja ya interesante, después si te convencen vota por cualquier fórmula independiente que te llame la atención.